Nosotras, las Hermanas de la Providencia de San Vicente de Paúl, somos una congregación apostólica de mujeres religiosas consagradas, llamadas a ser canales de la Providencia de Dios en el mundo por un servicio compasivo como respuesta a las necesidades de nuestro tiempo. Compartiendo nuestros dones individuales, llevamos a cabo ministerios diversos en un espíritu de humildad, sencillez y caridad en colaboración con otros para provocar el Reino de Dios.
Nuestra herencia tiene sus raices en la creatividad y espiritualidad de Vicente de Paúl y Luisa de Marillac, en la buena voluntad de Emilie Gamelin para arriesgar y confiar en la Providencia, en la respuesta de la Hermanas de la Providencia de Montreal a la llamada del Obispo E.J. Horan, asi como en el coraje y espíritu pionero de la Madre María Eduardo McKinley y los miembros originales de la comunidad de Kingston.
Impulsados por el amor compasivo de Jesús y María, buscamos autorizar a otros, especialmente los pobres y oprimidos, para conseguir una calidad de vida de acuerdo con su dignidad humana. Nos esforzamos de ser líderes proféticos en nuestra iglesia y en la sociedad a través de la promoción de estructuras y relaciones de igualdad y mutualidad y a través de actitudes y acciones por justicia y paz. Fortalecidas por la oración, estamos asegurados en la unidad y en el amor por nuestra misión corporativa.
Serviendo con compassion, confiando en la Providencia, caminamos en esperanza.
- - 1989
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